lunes, 28 de octubre de 2013

Distraído

Érase un soldado distraído pero a quien una vez le encargaron una misión delicada: quedarse cerca de la torre para proteger al rey de un ataque enemigo. Aguzó vista y oído y repasó la misión: quedarse cerca de la torre para proteger al rey de un ataque enemigo. A lo lejos percibió movimientos. Soldados enemigos. Preparó armas, mientras un caballo negro sin jinete se acercaba con movimientos extraños. El soldado avanzó un paso hacia adelante desafiante, con el gesto de: “nadie pasará por aquí, el rey está bajo mi cuidado”.
La torre se movió y pensó que estaba temblando. Miró el piso, pero ya era tarde. Solo hasta ese momento recordó en qué clase de batalla estaba.
La torre era enemiga. Alguien gritó “jaque mate” y todo terminó para el reino de las blancas.

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